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El prospecto

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La perfección no existe, eso lo sabemos. Por lo tanto el hombre perfecto no existe, o eso parece. Pero ya que soñar no cuesta nada, ¿por qué no soñar con el hombre perfecto, el ya no, ya, nuestro ideal?, ¿por qué no hacer un prospecto? Hace algunos años, conversaba con unas amigas y, ya que no teniamos nada útil que hacer, empezamos a enlistar esas cualidades que haría de un hombre cualquiera, el prospecto. Los términos de referencia eran de lo más disparatados, desde que tenga título, maestría y piense en un doctorado, hasta que viva solo, o tenga auto, o todos los anteriores, y que asegure cubrir nuestras carencias económicas. Mientras enumerábamos los requisitos y lanzábamos ideas en desorden, yo pensaba, el día que nos enamoremos, nos vamos a templar mal y ni vamos a recordar la lista, es más, a lo mejor nos topamos con una persona opuesta, y mientras lo conocemos nos daremos cuenta de que la billetera no es tan importante como el cariño, los detalles, las atenciones....

Si te quieren...

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Hace algunos años, el Ministerio de la Mujer lanzó la campaña "Si te quieren, que te quieran bien", con motivo del día de la no violencia contra la mujer. Es un buen eslogan, erradicar la idea del amor serrano y rescatar el respeto como una de las bases de las relaciones exitosas. Pero hoy, varios años después, las cifras de feminicidios y mujeres violentadas siguen creciendo. Es evidente que se necesita más que una buena táctica de marketing para que al fin se tome conciencia de que el día de la no violencia contra la mujer, no es una fecha comercial. Si te quieren, que te quieran bien. Por más que pasen los años, a la mujer no se le toca ni con el pétalo de una rosa, y al hombre tampoco se le agrede. Respetos guardan respetos, así que primero hazte respetar, que nada te haga perder los papeles, que nada te sonroje, consérvate entera y al primer intento de agresión, huye, un sujeto que si quiera piensa un segundo en levantarte la mano, no es humano, es un tremendo m...

Eres tu... y también soy yo

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"No eres tu, soy yo". Esa frase es más conocida como el discurso clásico para romper sin herir los sentimientos ajenos, pero ha sido tantas veces usada que ya no es creíble, y hiere de todos modos, porque un rompimiento, por más sensato que sea duele. Así los responsables de esa ruptura sean tú y él. Tenemos claro que una relación es cosa de dos, por lo que la irrupción de una tercera persona es o innecesaria, o causal de ruptura. No solo me refiero a las RP (reverendas hijas de su madre sin que sepa su padre), sino a esas amigas, o amigos, compañeros de juerga y pichanga, vecinos o parientes a los que se les presta el triple de atención que a ti. Pero, eso es otro tema. Si es cosa de dos, entonces la ruptura es responsabilidad de los dos, sea cual fuere el motivo. Puede ser un desgaste, cayeron en rutina, ya estás con él por costumbre, ya te aburrió la cosa. Pueden ser frecuencias distintas, apuntan a cosas diferentes por lo que no encuentran una verdadera razón...

Tantas veces Pedro

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No es novedad que una de mis debilidades son los conciertos, y ahora que puedo, voy a todos los que quiero. Por ende, yo fui una de las más de 30 mil personas que estuvieron presentes el sábado 18 de octubre en el Estadio Nacional. Al igual que todas los allí presentes, mi objetivo era escuchar y corear las canciones de Pedro Suárez Vértiz, porque él pensaba en volver y su público lo esperaba con los brazos abiertos. Lo que voy a decir a continuación va a sonar trillado, cliché, frase hecha, pero es verdad. No se puede entender el rock nacional, sin hablar de Pedro Suárez Vértiz. Nunca he sido su fan number one, pero que me gusta, me gusta, que escucho su música, la escucho, y que sus canciones me remiten a un determinado momento de mi vida, pues si, lo hacen. Por eso, y por los artistas que venían, tenía sobrados motivos para ir a su concierto. Más allá de que si cantaba o no, era un bien merecido tributo, un público que lo quería ovacionar, y lo hizo, pero de eso hablaremos ...

Machista yo????

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No es novedad de que vivimos en una sociedad bien doble moral, bien puritana y recontra machista. El mundo reconoce que las mujeres somos igual de capaces que los hombres (y en algunos casos mucho más), pero le cuesta darnos un lugar. Lo más triste es que quienes dicen apostar por la equidad de género, hablan una cosa y hacen exactamente lo contrario. Hombres y mujeres, más allá de un asunto de pensamiento, fuerza y genética, ¿somos realmente iguales?, ¿valemos lo mismo?, ¿tenemos los mismos derechos, deberes y oportunidades?, ¿se nos califica igual? De la boca para afuera todos vamos a decir a viva voz SI, las mujeres hemos conquistado uno por uno todos nuestros derechos, ya a nadie le escandaliza que una mujer salga a ganarse el pan de cada día, qué viva el 8 de marzo y bla, bla, bla. Pero siendo francas, ¿de verdad creemos en la tan mentada igualdad? Desconozco si lo que ocurre es un asunto de moral, de ejemplo o pura cucufatería. Lo que voy a mencionar a continuación t...

Paseo con precauciones por ilusión - landia

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Señores, señoras y señoritas. lectores todos, les tengo una noticia, que no se si es buena o mala, simplemente es una noticia y ya. Les pido discreción y no voy a aceptar abucheos, pero si bostezos. Les comunico que tengo un nuevo vecino que se ha instalado en ese peligroso barrio llamado ilusión - landia. En buen cristiano, si, estoy ilusionada. Mientras confieso, corazón en mano que estoy tentada a dar constantes visitas a ilusión - landia, porque todavía me resisto a vivir allí, caigo en cuenta de que hace mucho que no visito ese barrio. Al menos no bajo las condiciones con las que merodeo esa esquina que comparten conmigo - misma - landia, mi barrio actual y la calle de la ilusión. Paseo por allí sin invitación, sin la dirección exacta de la persona que busco y antes de empezar a andar a tientas, quiero tomar absolutamente todas las precauciones del caso. No voy a contarles el nombre de este nuevo vecino, nunca he revelado nombres, no lo voy a hacer ahora. Tampoco voy ...

Dos en la ciudad

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Un día se reencontraron. No lo habían planeado, simplemente la casualidad los había puesto frente a frente de nuevo. Se reconocieron y se desconocieron también. El tiempo fue implacable y de los dos chicos que años atrás habían sido inseparables ya quedaba muy poco. Las nuevas versiones de ellos superaron a las anteriores, para suerte de ambos. El amor después del amor existió para ellos. Aunque habían pasado muchos años desde la última vez que se vieron, él la reconoció. Era su manera pausada de caminar, su sonrisa nerviosa, su cabello ordenadísimo, su forma de mover los brazos, sus ojos que nunca sabían a donde mirar, su mentón levantado, su arrogancia imperceptible. Era Pía, la mujer que hacía casi siete años lo había conocido, amado, comprendido y dejado. En ese abandono, ella desapareció sin dejar rastro. Es lo mejor, era lo que decía cuando alguien reprochaba su lejanía. Ahora estaba allí, en una tarde cualquiera acercándose, sin saber, a la mesa en donde Aldo...