Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como cita

El refugio

Imagen
El pequeño placer culposo de ella era disfrutar una y otra vez de películas entre aburridas y malas. Una vez más había quedado hipnotizada con una cinta que habían calificado de terapéutica y prestó atención a un diálogo del que no se percató antes, cuando el protagonista quiere terminar con su amante y ella le dice no, este es nuestro refugio. Eso era justo lo que ella creaba cuando estaba con él, un paréntesis, una ruta de escape, un refugio. Cuando ella llegaba a verlo no había más para ninguno de los dos. Ni pasado, ni presente, ni pasajes tristes, ni angustias, ni preocupaciones. Cuando estaban juntos se daban licencias para olvidarse de todo y grabar cada instante, cada risa, cada guiño coqueto, cada historia contada, cada sensación compartida. Se apartaban de todo lo que pasaba y disfrutaban de su compañía, su amistad, su discreción, su complicidad. Había empatía, eso lo habían descubierto hacía mucho tiempo. En un arranque de honestidad brutal, él le confesó a ella todo sobre s...

Tantas cosas que contarte

Imagen
Quiero contarte muchas cosas. Tal vez las sabes, total, la tecnología nos permite hablar de cuando en cuando, pero para mi una cosa es escribirte o enviarte mensajes de voz y otra, muy distinta, decirte las cosas frente a frente, aunque cuando eso pasa no te narro todo, me corto, me mido. Tú haces lo mismo, hasta que de pronto rompes un silencio con una confesión y la cierras y sellas con un beso que me sorprende, me sonroja y me hace sonreír. Quiero contarte que mi nuevo trabajo me reta, y algunos días me estresa, sobre todo cuando se me juntan varias cosas, pero eso me gusta, como que rompe la inercia y hace que el tiempo pase volando, antes de que me de cuenta ya terminó el día y vuelvo a casa. Estoy aprendiendo, estoy creciendo, me siento a gusto, vengo a trabajar de buen humor, aunque mi jefe me estresa, pero jefe que no te pone los pelos de punta, no es jefe pues, por más buena onda que sea. La casa donde funciona la oficina es grande y linda, tiene algo que me dejó embo...

Se me olvidó

Imagen
Recién caigo en cuenta que este año, el 14 de octubre, día de tu cumpleaños, pasó desapercibido. Eso quiere decir que o mi memoria, infalible, única y asombrosa si de recordar fechas se trata, ya está fallando como producto de la edad; o has perdido progresivamente ese lugar tan importante que te regalé. Creo que es lo segundo. Es la primera vez, en muchos años, que se me olvida la fecha de tu cumpleaños y pasa desapercibida, como un día mas, sin nada en particular. Es la primera vez en todo el tiempo que llevamos de conocernos, poco más de 10 años, que reconozco que el lugar que tenías en mi mente, ya no está mas, por eso lo que pase contigo ni me va, ni me viene, y no me causa pena saberte lejos de mi vida. De repente, yo nunca tuve un lugar allí. Nuestra historia fue muy bonita, y tuvimos juntos la mejor primera cita de toda la historia, así la nombramos, así la recuerdo.Fue una noche de abril, yo llegué tarde, el bus me paseó por todo Lima, incluidas calles que en mi v...

Así empezó todo

Imagen
Muy temprano te había dicho para ir a caminar, como tantas veces lo habíamos hecho. Me contestaste que no podías, una gripe te tumbó en cama. Me apené y me quedé callada. Por la noche en el msn, me encontré con Pepita Grilla, quien muy entusiasta me contó que ese sábado se celebraba el día del orgasmo femenino. Yo reí, incrédula de que esa fecha existiera. Me encontré contigo, también, te conté lo de la celebración y ahí se inició todo. Empezamos a coquetear en broma, como siempre lo hacíamos. Sin embargo, esa noche te sentí diferente, no te lo tomabas todo a chiste, cosa que solía suceder. Eso me inquietó, pero me mantenía serena, yo puedo dominar la situación pensé, y seguí tentando al diablo, un poco por entretenerme, después de todo era sábado por la noche, y otro tanto por curiosidad, quería saber hasta dónde llegarías. Grande fue mi sorpresa cuando, decidido como nunca, fuiste hasta el final y me pediste una cita, si no puedes el próximo sábado, que sea el viernes, a la ...

A lo mejor esta noche

Imagen
Mientras se maquillaba, y se cambiaba de ropa una vez más, recordaba el génesis de su historia. Él siempre le había parecido guapo, y lo admitía sin hacerse tanto lío. Lo que nunca confesó en público fue que le parecía muy inteligente, gracioso, tierno, caballeroso y que besaba bien. Eso último lo había descubierto una madrugada, mientras caminaban de regreso a casa. Y lo confirmó los días que siguieron a esa noche de bar. De pronto él desapareció, pero hacía dos días su número apareció en un mensaje en el que la invitaba a salir. Ella después de varios minutos infinitos, aceptó. Ahora, viéndose en el espejo se ponía en todos los escenarios probables.  Pensaba que esa noche, solo sería una salida de patas, como las que solían tener, antes del beso. Que a lo mejor se iban al malecón, a sentarse en una banca y ponerse al corriente de sus vidas frente al mar, saltando desordenadamente de un tema al otro, dejando que las horas corran a su antojo, hasta que el frío los haga vol...

Te llamo... si, claro

Imagen
Me gustan las citas. Todo el preparativo previo me estresa un poco, pero me gusta eso de repasar el guardarropa mentalmente para elegir el "outfit" perfecto, calcular el tiempo que me tomará alistarme y llegar al sitio sin preocupaciones, pensar, como decía Daniela Herrero, en que voy a decir, en como va a mirarme, y tener un par de temas de conversación bajo la manga, por si acaso. Hay citas que causan algo de ansiedad por su proximidad, hay otras que nunca se van a dar. por lo general las primeras anteceden a las segundas. Al terminar una cita la frase automática es "te llamo". Es una respuesta de rigor, casi casi como decir salud después de que alguien estornuda. Así como ese salud no significa preocupación y deseos de larga vida para con la persona que estornuda, ese te llamo no equivale al compromiso de que de todos modos va a marcar tu número y te va a invitar a salir en unos cuantos días más. Puede que esa llamada no llegue, aunque también cabe la po...

Aquella noche

Imagen
Una mañana de un sábado cualquiera Él le envió un mensaje a Ella. Era lo usual, ambos se comunicaban un día si, y el otro también, siempre tenían algo que contarse. Solían hablar sobre el clima que estaba cambiando, sobre los revueltos políticos, sobre el tráfico en Lima. De pronto Él le preguntó a Ella si tenía planes. Ella le mintió y contestó que nada. Entonces Él la invitó a salir por la noche. Ella aceptó. Acordaron comunicarse a las 5 de la tarde para sincronizar relojes y fijar el sitio del encuentro, punto medio entre tu casa y la mía, propuso Ella. Muchas veces habían planeado encontrarse, nunca lo habían concretado, por eso Ella no estaba muy entusiasmada, por eso tenía un plan B, por eso a las 5, hora en la que Él prometió llamarle, Ella ya estaba peinándose. Si no me llama, me quito al otro lado se decía, mirándose al espejo. Cerca de las 6 el celular sonó. Efectivamente, era Él diciéndole si le parecía bien encontrarse a las 7 en el parque favorito de Ella. El...

So kiss me

Imagen
Los besos que se dan sin pedir permiso, sin poses falsas, con espontaneidad y en el momento menos esperado, son buenos. Los que son regalados por esa persona que nos trae de vuelta y media, son mejores. Por eso los besos nos dejan mejor sabor que los agarres. ¿Hay diferencia entre un beso y un agarre? En el sentido estricto de la acción no, porque en ambos casos son dos personas que aproximan sus labios. Lo de la posición de las manos, el lugar, los sentimentalismos, la reacción posterior de ambos y demás agregados son eso, añadiduras que no afectan en nada al hecho en si. Pero, si englobamos la situación y nos ponemos sentimentales y pensantes, pues si hay diferencias. Un beso se le regala a esas personas que queremos y con la que tenemos una relación, es a veces una recompensa, a veces el fin de una pelea, a veces el preámbulo, a veces el inicio, a veces la despedida. Un agarre, en cambio, es un hipo juguetón, un impulso, algo que hacemos porque se nos dio la gana con un...

Huída al sol

Imagen
Escápate conmigo, solo una vez, solo unas horas, solo porque si, porque yo te lo pido, porque quiero que te la juegues por mi, así como alguna vez yo me la jugué por ti. Manda todo al diablo, y escápate conmigo, ven al cielo conmigo, huyamos hacia el sol. Abre un paréntesis para escribirlo juntos. ¿No recuerdas aquella vez que me pediste lo mismo? Al inicio la idea era por poco descabellada, luego, mientras más me tentaba, más te decía que no, por llevarte la contra y por tratar de guardar la compostura y la sensatez, esa misma que me terminé de quitar cuando faltaban pretextos para irme, y me sobraban las emociones para quedarme, solo una vez, solo un rato más contigo. No me arrepiento, contigo nunca me arrepentía. Escribimos una anécdota más, hicimos una travesura,  como quien no quería la cosa, pero la queríamos, la armamos, la hicimos. Ahora te pido lo mismo, huye al sol conmigo. Acomoda tu horario al mío y regálame una hora, o dos.  Yo lo hacía, y aunque al p...

El momento perfecto

Imagen
Si ya hemos dicho hasta el cansancio que la perfección no existe, entonces el nombre de este post nos debería descuadrar. Bueno, yo sigo creyendo que la perfección no existe, porque considero que una situación perfecta es una suma de factores, personas, coincidencias, palabras, momentos. Difícil, por no decir imposible que todo coincida, pero estos elementos aislados si existen, estos son algunos momentos en los que respiré y dije, este es el escenario perfecto. 30 de Octubre del 2004.- Pasaba por un buen momento. Había regresado a la universidad y me gustaba esa onda intelectualona, cada día me enamoraba más de mi carrera, y cada fin de semana me encandilaba por alguna banda local en los conciertos a los que solía ir, o alguna canción de moda escuchada y bailada por mi mejor amiga de colegio y yo en la fiesta del último sábado. Por ejemplo, cierto sábado por la noche, cuando ella y un amigo suyo, a quien había conocido meses antes, me invitaron a una fiesta de su facultad. Yo ...