Esa consecuencia llamada infidelidad
Contrariamente a lo que más de una persona me ha dicho, yo opino que la infidelidad es una consecuencia. No es algo genético, ni una imposición cultural, ni la respuesta inconsciente a un impulso, mucho menos una causa. La infidelidad encuentra su respuesta y razón de ser en eso que no anda bien y por miedo, por descuido, o porque si, no nos atrevemos a mirar, mucho menos a enfrentar. Por donde se le mire la infidelidad es la respuesta a una carencia de paciencia, de entusiasmo, de comprensión, de amor, o a un exceso de celos, de desconfianza, de machismo, de libertad. Como lo mencioné al inicio de este post, no aparece espontáneamente, sino que algo lo genera. El adulterio es un acto de deslealtad y una tremenda falta de respeto comparable, desde mi perspectiva, con una agresión emocional. Dicen que ojos que no ven, corazón que no siente, pero la infidelidad se presiente, se huele, se percibe, además nunca debemos de perder de vista que nosotras tenemos a la ...