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Nene Malo

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No, no es que ahora me haya vuelto fiel oyente de radios tipo batería y ande cantando todo el día la pegajosa "como me gusta la noche". Una vez hablamos de que los malos, por un insospechado motivo, nos atraen, o mínimo nos llaman la atención. Bueno, esta es mi historia con el chico con pinta de malo, pero espíritu de osito de felpa.  Ya una vez dijimos que nosotras los preferimos malos y yo admití que también me gustan los villanos, los antagonistas, los rebeldes sin causa, pero en la ficción. Hoy confieso que alguna vez caí seducida ante un chico bueno con pinta de malo, sólo le faltaba su moto. No era una James Dean, aunque tenía sus arrebatos rebeldes. No era guapo (más de una vez, quienes lo conocen y lo conocieron, me dijeron "¿qué diablos le viste?"), pero su sentido del humor me hacía omitir ese detalle. No tenia el look punk de los chicos malos, aunque solía vestir de negro. Eso si, jamás me trató mal, por el contrario, siempre me arrancaba ...

Bye bye drama

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En la última media hora de la película " Simplemente no te quiere ", Gigi decide sacar un poco de drama de su vida porque finalmente había entendido que ella era la regla, no la excepción, y no tenía intenciones de seguir obsesionada en la búsqueda del amor de su vida. En la película ella cura varios magullones para lograrlo y es que suena bonito, pero ¿qué tan difícil es decirle adiós al drama?    "Simplemente no te quiere" es una de mis películas favoritas (los abucheos son bienvenidos, bostezar también está permitido ), cada vez que me tropiezo con ella, me quedo prendada. La última vez que la ví estaba en medio de una crisis emocional leve, manejable, pero que me dejaba un montón de preguntas sin respuesta, o a lo mejor con respuestas que no quería ni dar, ni entender. No quería aceptar que otra vez me había equivocado garrafalmente, que mi intuición nunca se equivoca, que debí haberme mantenido firme en mi posición y decir no. Si me importó, me importa...

Mi amigo, mi ex

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Este es el mismo título de un post que Alicia Bisso escribió hace muchos años. Recordando una situación similar a la de ella, escribí una nota en el fb (fue una coincidencia ocasional y temporal), y esta es la versión extendida de aquella tarde en que el Eterno y yo nos comportamos como adultos, y volvimos a ser los amigos que nunca hemos dejado de ser.  No es un secreto que el Eterno y yo compartimos juegos, bailes, risas y conversaciones en tardes infinitas. Hablábamos de todo, menos de ese secreto inconfesable, estábamos templados, él de mi, yo de él. Y si bien, él tanteaba el tema, yo entre inocente y abochornada, no le hacía mucho caso. Pónganse en mis zapatos, tenía 12 años, me dolía el estómago cada vez que lo sabia cerca (eso de las maripositas no lo comprendía bien), mi corazón se aceleraba y yo no entendía a ciencia cierta lo que ocurría, tampoco me interesaba mas de lo necesario y, en verdad, no sabía que esperar de la vida. Alguna vez, la segunda oc...

No significa nada

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Terminaste con el pata en mención. Ya superaste todas las etapas post ruptura. Ya te acabaste todos los kleenex y no se te da la gana de comprar ni una caja más. Ya lo superaste y se lo dices a todo el mundo. Ese mismo mundo que a lo mejor no te lo cuenta, pero sospecha que el capítulo aun no está cerrado. Y si te lo dicen te llega, porque lo que comentan no significa nada. Que te pongas nerviosa cuando lo sabes cerca no significa nada. Andas de compras, disfrutando como surfista en Hawái tu esporádico síndrome de compradora compulsiva, acompañada de tus amigas que se dieron cuenta de que necesitan una casaca o unos zapatitos y de paso un bolso que haga juego, y un par de pantalones, polos, vestidos, bikinis y ya que están ahí, porque no chequear discos, libros y accesorios para el hogar (o sea alguna tontería que no vas a usar, pero inexplicablemente necesitas). De tanto comprar te da hambre, así que vas al patio de comidas. U...

Quemar para crecer

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Hace poco conversaba con una amiga y le comentaba que he perdido contacto con algunas personas que conocí en la secundaria y en años posteriores porque he cambiado y la nueva versión de mi misma, al igual que la anterior, no puede gustarle a todo el mundo, no soy pepita de oro (por suerte). Ella me decía que eso le parecía triste y yo la refutaba, hay que quemar para crecer le respondía.     Hagamos un ejercicio. Busquen una foto antigua de ustedes, puede ser de hace 10, 15, 20 años o más. La clásica foto recién saliditos de la barriga de su mamá, o de pequeños, en el primer día del nido, o en el colegio, primaria o secundaria, o en la matiné de algún primito o amiguito. Mírenla con atención ¿Se reconocen? Imagino que en la mayoría de casos si, hay alguna similitud, algunos rasgos que son muy propios, los ojos grandes, el pelo desordenado, la nariz respingada (como en mi caso), las ojeras (otra vez levanto la mano), la frente ancha, en fin, eso que nos hace únicos. ...

La cita

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Salió de la oficina y se fue a ver tiendas. No era fin de mes, por lo que se limitó a mirar escaparates. Al llegar a casa tiró los zapatos, se puso cómoda, se sirvió un café y encendió la pc. Abrió el skype y ahí estaba Él que sin perder tiempo la saludó. Mientras Ella respondía y revisaba sus correos una sola pregunta rondaba su cabeza "algún día me invitará a salir". Sin saberlo Él le dio la respuesta: "¿tienes planes para mañana?... te invito a cenar".       Ella y Él se habían conocido hace casi un año. Era verano, era de noche, llegaron por separado con grupos de amigos, ninguno en común, se habían simpatizado y antes de partir intercambiaron correos y teléfonos. Al día siguiente Ella encontró en su msn una solicitud de Él, la aceptó y empezaron a conversar y conocerse. Él también la llamaba de vez en cuando, en más de una ocasión la había encontrado atareada, maquillándose, cambiándose de ropa o en rumbo a alguna fiesta, bar, reunión, plancito. Él n...

Tips para decir adiós

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A nadie le gustan las despedidas, o al menos a la mayoría no le gusta despedirse de una experiencia, momento o persona grata. Pero a veces es necesario hacerlo, porque así es la vida, como decía Héctor Lavoe "todo tiene su final, nada dura para siempre". ¿Cómo hacerlo sin dolor? Aquí unos consejos       Bueno, voy a ser sincera, no hay forma de decir hasta aquí nomás sin dolor, por mas anestesia que se ponga, por mas señales e indirectas recontra directas que envíes, por mas que sea obvio que esa relación no va, el golpe final siempre va a remecer todas nuestras células, toditas, concentrándose en especial sobre nuestro estómago, el malestar se nota en el ambiente y las preguntas se van agolpando una tras otra en la cabeza: ¿fui yo?, ¿de verdad no puedo perdonarlo?, ¿qué va a pasar ahora?, ¿pensé bien esto?, ¿estoy haciendo lo correcto?   Este no pretende ser un manual de evaluación de tus decisiones antes de decirle al sujeto en mención ya fuiste, ya ...