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El beso en el auto

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Dicen que los sueños se hacen realidad, que la realidad supera la ficción, que la vida inspira las historias mas fantásticas. Pues bien, una vez se me cumplió el caprichito y se reprodujo en la vida real un pasaje que recreaba en mi mente una y otra vez pensando algún día. Ese día llegó. Y aunque la historia no se cerró, vale la pena recordar lo que pasó la noche del beso en el auto. Empecemos la historia desde el inicio (obvio). No recuerdo la fecha exacta. No recuerdo si era setiembre u octubre. Solo recuerdo que nos presentaron, en ese momento yo era productora de un informativo semanal y él, el nuevo abogado de la institución. Solo nos dijimos hola y ahí quedó todo. Cada tarde, a eso de las 4 corría a prepararme un té de canela, y no me daba cuenta que él, desde su escritorio, me miraba de reojo. Juro que para mi su presencia pasaba desapercibida, pero una noche todo cambió. Era un evento de nuestro centro de labores. Andábamos bastante arreglados. Yo esta...

Mientras camino

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Yola Polastri cantaba una canción que decía: Sigue, sigue caminando y llegarás a los 100 años. Yo le hago caso y desde hace un tiempo salgo a caminar todos los días. Primero fue una tarea de reconocer mi nuevo barrio, mis nuevas calles y disfrutar de la paz y las áreas verdes de este distrito de las maravillas. Luego fue por salud, ahora es por puro palcer. Sigo, sigo caminando. Camino porque me apasiona salir de shopping y para ir de compras hay que caminar. Cuando compro voy de tienda en tienda buscando eso que me hace falta, o aprovechando esa súper oferta, o cumpliéndome un capricho. A veces el remordimiento me asalta y yo lo mando volar argumentando, si trabajo es para algo, ¿no? Por otro lado, el egoísmo jamás me ha caracterizado (con dos hermanas es un poco difícil serlo) así que a veces compro algo para compartir o para sorprender a algun integrante de mi familia. Por lo general es algo para comer, unos alfajores o chocolates, total, sorprender a algui...

Y yo te besé

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Había una vez una chiquilla que se enamoró como lo que era, una niña, de un chico guapísimo, entusiasta, con sentido del humor (no era inteligente, pero la niña no lo sabía y no le importaba). Ella también le gustaba al chico en mención, pero él nunca se lo dijo. Una vez casi la besa, pero no lo hizo, muchos años después llegó el momento y ese beso no fue el final, solo el epílogo de una historia antigua.  Chico y Chica no recuerdan cuando se conocieron. Fue hace muchos años, fue desde siempre. La hermana de Chico era muy amiga de Chica. Era su compañera de juegos, de carreras, de tardes eternas, de risas y de secretos también. Chica le contó todo sobre su vida, pero omitió un detalle. Chica jamás le contó a su amiga que su hermano, Chico, era el muchachito que le quitaba el sueño. Pero Chico si le confesó a su hermana que su amiguita, Chica, le gustaba. La hermana se quedó callada, pero era cómplice de su hermano y no perdía ocasión para dejar sola a su compañerita de juego...

Mi Alejandro y yo

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Hace algunas semanas, mientras ayudaba a mi hermana a armar el arbolito de Navidad y tarareaba "hoy es día de estar contentos, laralala" me dieron una buena noticia: Alejandro Sanz se presenta en Lima el 26 de febrero en el Estadio Nacional. Inmediatamente empecé a hacer cálculos ya que mi presencia es obligatoria ese día. Aquí los motivos. Se que mi hermana, una prima y varias fans enamoradas (como yo) se deben haber molestado por el título de este post, ¿cómo que mi Alejandro? Ok, no me maten a pedradas, es el Alejandro de todas, pero yo tengo una larga historia, no precisamente con él, sino con sus canciones. Cada una de ellas me remite a un momento específico (en realidad, a ciertos personajes) y por eso voy a ir si o si a su próximo concierto en Lima (estoy pensando seriamente en vender un riñón si es necesario). Hagamos un recorrido. Hay muchas canciones que me recuerdan a mi primer amor, el Eterno . Una de ellas es Pisando Fuerte . Porque compartíamos l...

Lo que el año me dejó

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Hace algunos años me recomendaron una cábala que, me decían, era infalible. Yo la practiqué un par de veces y, no puedo negarlo, me funcionó bastante bien. Se trataba de escribir una carta a Dios agradeciéndole lo bueno del año que termina, también lo malo, porque de eso siempre se saca alguna lección y pidiéndole todo lo que deseas para el año venidero. En vez de utilizar lápiz y papel voy a utilizar el blog, y en ves de contarle a Dios, voy a contarle a todo el que se atreva a leer este post lo que me deja el 2012 (al menos lo bueno, los deseos no los voy a revelar). En el post anterior  hablé de que este año que se acaba será recordado como el año de los conciertos, porque fui, si no a todos, a cuantos pude, encerrando en cada uno un recuerdo especial. También fue el primer año nuevo recibido en esta casita nueva, no fue tan bullicioso como hubiera querido, pero bueno, tenía mis razones para alejarme del alboroto y recibirlo sola, viendo los fuegos artificiales que ...

2012: El Año de los Conciertos

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Este 2012 que se va acabando, va a pasar a mi historia personal como el año de los conciertos. Me encantan los conciertos. Sea en un bar barranquino o en un estadio repleto de almas, con fuegos artificiales, o sin chispitas mariposa, el escenario y esos detalles son lo de menos. Lo que me llama la atención es el feedback de energía entre los fanáticos (o curiosos, o poseros) y el cantante, sea grupo / solista de culto, o bandita de moda. La emoción del momento, las tremendas ganas de detener y encapsular para siempre esos minutos. Este año tuve la suerte de ir no a uno, sino a cinco megaconciertos. El hecho de que me encanten los conciertos, no equivale a que vaya a todos y cada uno de los que se monten en Lima. He contado mas de una vez que de niña gasté una pequeña fortuna en ir a ver a Menudo. Fueron cuatro conciertos, uno mas inolvidable que el anterior. Parada encima de las sillas, aplaudiendo y gritando hasta quedarme sin garganta. Mas grandecita y con el resurgimien...

Apuntes al pie del árbol (de navidad)

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Voy a ser sincera, voy a ser repetitiva y espero no ser abucheada. Amo la Navidad. A pesar del stress festivo, los kilos que gano y no logro perder a tiempo para la playa, el tráfico y la gente que se vuelca a las calles y se vuelve tan o mas loca que yo, la fecha me encanta y quiero escribir algo cortito. Es 24 de diciembre. Mis regalos estan comprados y envueltos. Hay uno que no esta envuelto, pero si, bien camuflado en la refrigeradora. Las últimas semanas se me han escapado entre reencuentros, compras, armaderas y desarmaderas por toda la casa y mas compras. A veces me complico con la lista de regalos y por lo general mis ideas no son compatibles con mi presupuesto, sin embargo me las ingenio. He envuelto los regalos con mucha ilusión y alguito de miedo también, se que voy a sorprender a todos, o eso espero, y espero también que la sorpresita les parezca grata. Imagino que también me sorprenderán, o tal vez no. Imagino que recibiré lo usual, colonias y jabones (en real...